¡Tú! Sí tú, cualquiera que seas: niño, joven, adulto, hombre o mujer, casado, soltero, consagrado a Dios, religioso o religiosa, sacerdote, obispo, Papa...
La facilidad y profundidad de la Guardia de Honor hacen que esté abierta a todo tipo de personas. Ayuda a todos a dar sentido a su vida, a vivir en plenitud la propia vocación.
En los registros de la Asociación figuran tanto papas y reyes como personas sencillas, empresarios y obreros, ricos y pobres. Varios santos y beato [...]
Leer más...